Perder a un ser amado es muy doloroso. Y aunque pase el tiempo el dolor sigue intacto. Por eso, les acompañamos en su dolor. Quería compartir estas palabras que me han dado mucho consuelo, Isaías 41:10 “No tengas miedo, porque estoy contigo. No te angusties, porque yo soy tu Dios. Yo te daré fuerzas. Sí, yo te ayudaré”.
Publicado por:
Elizabeth Loaiza
Publicado el:
2020-10-30