Obituarios » María De los Ángeles Batista Abreu
La familia Santana Batista, pasa por la profunda pena de comunicar el fallecimiento de nuestra querida abuela Mamá Sángele, quien con su partida ha dejado sumido en la tristeza a sus hijos e hijas, nientos, bisnietos y tataranietos, yernos sobrinos y miembros de la comunidad, como madre de 17 hijos y 65 nietos, 17 bisnietos y 4 tataranietos, dejó un hermoso legado de fidelidad, respeto, tolerancia, amor sin reservas bondades que a todos nos infundó, pero sobretodo fomentó la unidad familiar. que papá Dios le conceda el descanzo eterno y que brille para ella la luz eterna.
Hablar de mamá Sángele
María de los Ángeles Batista cariñosamente Mamá Sángele
Mamá Sángele fue una luchadora, una trabajadora incansable
Recuerdo a mamá llegando del pueblo de vender en su burriquito y en lugar de llegar a descansar de la ardua jornada de trabajo como marchanta venía a sazonar la masa de yuca que ya previamente los hijos y nietos habían guayado para hacer los chulos de yuca más sabrosos de la comunidad, también hacia dulce de coco para vender incursionó también con los yaniqueque. Para los nietos era un deleite reunirnos en el zaguán de la cocina a pelar yuca o amasar harina y entre risas, cuentos y algunos que otros embustes pasábamos largas horas ayudando a mamá quien después nos premiaba con los chulos que se abrían o los yaniqueques que se rompían, para los que vivíamos fuera del patio las mejores vacaciones eran la que pasábamos en casa de mamá sin importar que durmiéramos 5 en una cama todo nos parecía divertido, teníamos un patio grande para correr a nuestras anchas tuvimos una infancia feliz, se vivía en comunidad, creo que es de las cosas que más extraño.
Mamá no era de mucho visitar, pero siempre que se le necesitaba ahí estaba, si ella sabía que alguien estaba enfermo se aparecía en un motor a verte y traía una pócima que curaba desde un dolor de muela hasta una bronquitis.
Mamá con el ejemplo nos enseñó a perdonar , a ser tolerantes, a, amar a la familia por encima de todo, pero sobretodo nos enseñó a ser fiel, mamó amó a papá hasta su último suspiro, se le olvidaban los nombres a veces de los hijos y de los nietos, más el nombre de Manuel nunca se le olvidó, papá fue su ídolo decía que él era un hombre 100*100 y apellido mil refiriéndose a su valía, ella hablaba de él con tanto cariño y admiración, su cerebro decidió quedarse con las cosas buenas de él así que ella solo tenía en su memoria buenos recuerdos de él.
cuando me casé su consejo para mí el día de la boda fue: mi hija los días no serán todos como hoy, refiriéndose a la alegría y a la felicidad que nos embargaba por la celebración pero cuando lleguen los días malos siéntense hablarlo cayaito que nadie se debe enterar y Yuli la barriga no tiene culpa de nada, así que su comida tiene que estar bien servida sobre la mesa estés contenta o estés enojada, lección que aprendí hasta el día de hoy.
Mamá tuvo una vejez digna llena de amor rodeada de gente que la cuidaba y que le hacían la vida mas llevadera